Proyecto: Vivir en el Campo

De lavadoras y otros aparatos

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Lavadora antigua

El otro día se nos estropeó la lavadora… esto no tendría nada de particular sino fuera porque falta cosa de mes y medio para que cumpla un año con nosotros, todo un año de satisfacciones y una alegre tonadilla al terminar. Ni qué decir tiene que maldije a la marca (que mantendremos en el anonimato), suspiré y rogué a dios porque no empezáramos ya con los problemas electrónicos. Quizás os parezca un poco desfasado, pero pienso que frigoríficos, lavadoras, cocinas y coches, cuando menos modernos sean mejor, es decir, que no tengan nada automático. Siempre me ha gustado poder trastear y encontrar la solución cuando algún aparato se me estropea. En más de una ocasión arreglé mi viejo coche, todo absolutamente mecánico menos los limpiaparabrisas, y cuando llovía curiosamente dejaban de funcionar por algún contacto.

Pues nuestra lavadora es todo lo contrario a mi antiguo coche. Reconozco que me dejé deslumbrar por la marca y las únicas que vinos que todavía tenían ruletas y esas cosas manuales para poner los programas me inspiraban poca confianza. Así que nos llevamos esta, con pocos botones y muchas lucecitas.

Anda que no me acordaba de la antigua lavadora de mi madre cuando estaba intentando meterle mano a la nuestra con el destornillador… ¡no había nada que desatornillar! Le dimos vueltas, por detrás tenía unos tornillos, pero solo dejaban al descubierto el tambor y por el ruido sabía que tenía que ser de la bomba del agua. Quitamos la tapa superior y solo cables y esos chismes. Y lo peor de todo es que por más que la miraba, no encontraba el filtro de la bomba… las lavadoras siempre han tenido un tapón en la parte inferior, ¡pero esta no lo tenía!

Finalmente tuvo que venir la señora a descubrir que toda la pieza se podía quitar empujando y dejaba al descubier el tapón. Gracias a dios… un atisbo de luz. Lo abrí, dejé salir toda el agua y descubrí que había un buen tornillo metido entre las aspas de la bomba.

Dejando a un lado que no debería llevar siempre los bolsillos llenos de tornillos, clavos y todas esas cosas, lo cierto es que los aparatos cada vez son más sofisticados y con una fecha de caducidad más corta. Si me eché las manos a la cabeza fue porque precisamente el otro día unos amigos nuestros habían tenido que llamar a un “tésnico” para que les arreglara la lavadora. Por hacer un resúmen expondré las cantidades:

Arreglo lavadora:

Material: 15 euros
Mano de obra: 106 euros
Total: 121 euros

Realmente es normal que en estas ocasiones uno se pregunte si no le saldría más rentable comprar otro aparato pero, ¿esto es lo lógico? A mi me parece que no. Siempre se ha procurado alargar todo lo posible la vida de los aparatos, arreglar los desperfectos y cuidarlos. Parece un poco demencial invertir media vida en trabajar para invertir el dinero en comprar periódicamente aparatos “que nos hacen falta”. Y esto a nivel de lavadoras pero ¿cuánto se puede uno llegar a gastar en vehículos?

Conclusión: con miedo aguardaremos a que de nuevo se nos encienda el pilotillo rojo de “peligro” en la lavadora. Mientras, a ver si entre todos conseguimos acoplar un molino de viento a un tambor viejo y eso que nos ahorramos. Un abrazo


4 Comentarios

  1. Carai, bonita sorpresa este cambio de look. Yo tambien tuve una tendencia de querer arreglar cosas, aparato que abría aparato que destrozaba. Ya debes ser experto si has solucionado cosas. En el foro creo que poca cosa aportaré, si estoy aqui es para escucharos.

    En definitiva, no hay vida, la vida parece una competicion de aprovecharnos los unos de los otros, vaya precios. Sino es esto de los arreglos son los que pagan una hipoteca, trabajar mucho y normalmente en ambiente de gran exigencia, para que despues todo se volatilice de esta manera. Desearía creer que existe otro tipo vida, ya que ésta vorágine como dice Thoreau en Walden no tiene sentido. Algo para que nadie se aproveche de nosotros, una manera de vivir o filosofia que nos salve o defienda de esto…un saludo.

  2. Bueno Agustí, tanto como un experto no te creas, he destrozado mucho para conseguir solucionar algunas cosas jaja Yo creo que es cuestión de probar y probar, leer por ahí y seguir probando hasta que das con la tecla. Después de eso relacionas unos aparatos y con otros y … bueno, algo te ahorras, aunque hay veces que al final tienes que llamar al técnico jaja.

    Bueno hombre, anímate que te veo un poco desanimado últimamente. Pienso que siempre nos queda la opción de tirar por la tangente, perdernos en el bosque y alimentarnos de níscalos, tapaculos y algún que otro espárrago jajaja Un abrazo!

  3. joder… 121€?

    os recomiendo “segundamano.com” 😀

    Yo soy partidario de arreglar las cosas, pero en ciertos casos conviene comprarlas usadas, la verdad. Sobre todo en cuestión de electrodomésticos de este tipo. Hay muchíisimos pisos q se dan con electrodomésticos de “marca blanca” q son directamente cambiados por los nuevos propietarios sin darles ningún uso. Y estos se pueden encontrar por precios muy, muy apropiados.

    Hace poco se me jodió la TV (q casi se podía haber quedado así la muyyyyy) y la arreglamos por 80€ en un taller de tvs de carabanchel alto. Me sentí verdaderamente orgulloso, pq normalmente y de haber seguido los dictámenes de la sociedad lo más facil habría sido haberme gastado 300€ en una tele igual, pero más moderna. (q se vería igual, pero vamos… más moderna :P)

    La compra de segunda mano es también una forma de reciclar, no os olvidéis! 😀

  4. Tienes toda la razón, sobre todo la tecnología es un tema tremendamente desalentador, cada vez duran menos los aparatos.

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