Proyecto: Vivir en el Campo

Breves Episodios Rurales I

| 11 Comentarios

Ayer por la tarde estuvimos trabajando en la fachada de nuestro terreno, así que estuvimos en la calle, lo que significa a la vista de todo el mundo.

A eso de las 7:30 vimos a lo lejos a un individuo, mirada perdida, barriga de tabernero y manchurrones en la camiseta. Se fue acercando poco a poco, observando el entorno, andando distraídamente. Llegó a una cierta distancia que pensé que iba a preguntarnos algo, pero contrariamente a lo que pensaba, no nos miró, pasó entre nosotros y siguió de largo. Fue algo así como si ves un corrillo de personas hablando animadamente en una plaza y decides cruzar por medio. De repente trepó silbando por la finca del vecino, lo oímos silbar un rato, moviéndose por allí y volvió a aparecer en la calle.

Fue entonces cuando pareció percatarse de nuestra presencia, se plantó en la otra acera de la calle frente a nosotros y durante unos 10 minutos estuvo observando lo que hacíamos.

A estas alturas yo hubiera esperado un “hola”, “¿qué tal?” o cualquier otra cosa por el estilo, pero no, cogió el camino por donde había venido y desapareció calle arriba.

¿Tendrá esto algo que ver con el tonto del pueblo?

Un abrazo


11 Comentarios

  1. Hola Gamusino.
    Hay varias posibilidades, atendiendo a los diferentes estereotipos de personajes de pueblo. Puede ser, efectivamente, el mal llamado tonto del pueblo, que la mayoría de las veces es, como diría mi padre, tonto de los que hacen tontear. Puede ser el alcahuete del pueblo, que se mete en todos los “fregaos” así como el que no quiere la cosa, y carece la mayoría de las veces de educación. También puede ser el, con perdón, “malahostia” del pueblo, que se encarga de denunciar a todo lo que se menea. También se me ocurre que pueda ser algún foráneo con cierto grado de timidez que estaba 2aprendiendo” a hacer algo. En fin, que las posibilidades son varias. En cualquier caso, tu a lo tuyo.
    Un saludo

  2. Resulta muy propio de todo neorural eso de mirar con cierto deje de superioridad a los que llevan viviendo en el pueblo toda su vida, como por encima del hombro. Y creo apreciar algo de esa actitud en lo que has escrito, y lo lamento Gamusino porque sabes que soy asidua a este blog y que me encanta, pero no me ha gustado esta entrada y tenía que decirlo.

    Saludos cordiales.

  3. Lamento Comtessa, haberte dado esa impresión pero no lo he escrito con esa intención. En cualquier caso, he pasado buenas temporadas de mi vida en este pueblo desde niño y no me considero neo-rural, me puedo preciar de haber vivido las dos realidades, urbana y rural.
    Mi sorpresa más bien anda encaminada a que en un pequeño pueblo de mil y pico habitantes en el que todos nos conocemos, nos saludamos por la calle y todo eso, llegue un tio, se te meta por medio de la obra y ni salude se hace raro.
    En fin, creo que más bien parecía venir él con aires de superioridad jajajaja

    Un abrazo a los dos

  4. Por cierto, que me parece bien y deseable que comentéis también las cosas que no os gusten o con las que no estéis de acuerdo, que eso es enriquecedor para todos. 😉

  5. Lamentable pero si. Hay casos asi. Creo que se trata de un caso de inseguridad aguda y no de timided. Lo hacen con la intencion de intentar recordarte que estas en “SU” pueblo. Lo mejor es sonreir y cada uno a lo suyo. En casos asi lo mejor es aplicar aquello de “altas vallas, buenos vecinos”. Un abrazo.

  6. No vamos a cambiar ahora las “reglas del juego”. De toda la vida de Dios, los de pueblo nos hemos reido de los de ciudad y los de ciudad nos hemos reido de los de pueblo. Y me incluyo en ambos bandos, porque si yo voy a otro pueblo que no sea el mio, yo soy de ciudad para ellos, o sea, forastero. Y el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. No creo que haya que ofenderse por ello.

  7. Curiosa la situación.
    (confieso que me ha hecho sonreir).
    Imagino que fué una situación un tanto “extraña y de incertidumbre porque no sabes qué hará”.

    Las conclusiones rápidas que he sacado son:

    1: Llevaba unos “vinicos” de más y le dió por reaccionar así. Porque imagino que no será normal en él ir saltando de finca en finca ni de “observar sin decir ni mú”. Las personas de los pueblos son muy comunicativas, las de ciudad, en absoluto. (salvo conocidos, etc)

    2: Hay personas para todo en “la villa del señor”.

    3: Me dejas con la intriga. Seguro que te/os topais de nuevo con él…y ya sí que “se resuelve el caso”. Espero que nos lo cuentes !

    Un afectuoso Abrazo…te sigo…aunque a ver si me pongo más al día y participo como debe ser.

  8. SOLO TE DIRE UNA COSA,BIENVENIDO A LA VIDA RURAL,UN ABRAZO,JAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

  9. JUaaaaa! A mi ha dado mucha risa lo absurdo de la situación, me encanta cuando algo o alguien te sorprende así, cuando no responde a las reglas sociales esperables. Muy divertida la anécdota.

  10. Leyendo los comentarios “tonto del pueblo o tabernero “, creo que no existe afinadad hacia esos personajes porque los tenemos como personajes de campo . En la ciudad existen muchos más personajes pedantes, antipáticos, antisociales, corruptos, viciosos no solo al vino como el supuesto tabernero. Si decidimos vivir en el campo tenemos que adaptarnos a muchos cambios pero les aseguro que existe mucha más gente sana que gente con el ego enfermo.
    Seremos nosotros los ” tontos de ciudad ” que vamos a meter rollo en el campo ?
    Candela

  11. Pienso que no esta de más tener educación, vivas dónde vivas, sea con quien sea.
    Distraido bloc, saludos!

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.