Proyecto: Vivir en el Campo

Horizontes lejanos

| 2 Comentarios

Un día salí de excursión con un amigo, subimos a una sierra y cuando llegamos a la cima contemplamos asombrados las vegas y los valles, grandes relieves aplacados por la distancia y un lejano horizonte. Esto fue precisamente lo que sorprendió a mi amigo, tan lejano horizonte, supongo captó el concepto de “orbe” como algo magnífico y enorme que yo siento.

Cuando pasamos una temporada que por mal tiempo o falta no podemos largarnos del ámbito urbano o periurbano siempre me sobrecoge ver el Horizonte. Y digo el Horizonte porque lo que veo normalmente no lo es, son solo calles y edificios que nos dificultan la visión. Hay gente que vive acostumbrada a este tipo de cosas, su horizonte personal es de cemento y creado por el hombre.

Dicen que los marineros son gente con una vista excepcional gracias al lejanísimo horizonte que disfrutan, de hecho cuando alguien tiene una actividad que fatiga mucho los ojos recomiendan dedicar unos minutos a mirar el horizonte para que descanse. ¿Estaremos produciendo futuras generaciones de “topos humanos”? Personalmente puedo notar ya los efectos de las horas de estudio, lectura y ordenador en mi vista.

Pero el tema es que del mismo modo que nuestro horizonte contemplativo, durante nuestra vida cotidiana resulta bastante reducido, siempre he pensado que hay una equiparación con nuestras “miras”. Cuando uno se encuentra de sopetón con el Horizonte físico de su zona, se sobrecoge, “cae” en la enormidad del Universo, piensa en cosas que normalmente procura esquivar y se amplían sus miras y su horizonte personal.

Del mismo modo, puede que muchos estemos encerrados en un horizontito tan pequeño que no nos permita ver las cosas con la perspectiva necesaria. Quizás haya a quien le interese que así sea y ayude poniendo grandes anuncios en paneles informativos. Un abrazo.


2 Comentarios

  1. PARA TENER UNA OPINION LO MAS EXACTA POSIBLE DE UN TEMA,O ENCONTRAR ALGO MAS EN LAS COSAS QUE NOS SON COTIDIANAS,ES NECESARIO VERLAS DESDE DIFERENTES PUNTOS,POR ESO ES TAN BUENO SER CURIOSO,Y SOBRE TODO NO TENER MIEDO A QUERER ENTENDER Y COMPRENDER ,Y PARA ESO VIAJAR ES COJONUDO,TE ENSEÑA,COMO TU DICES A CONOCER LO DESCONOCIDO,Y EN PARALELO,LAS VENTAJAS,INCONVENIENTES,Y COMO MEJORAR O CAMBIAR TU ESTILO DE VIDA ACTUAL,SALIR DE TU ENTORNO ES CARGAR LAS PILAS A TOPE,Y SOBRE LO QUE DICES DE LOS “TOPOS HUMANOS”SIEMPRE SERAN TOPOS,ESO ES DE NACIMIENTO,Y ADEMAS EL SISTEMA AYUDA A HACER A LA GENTE INUTIL,CURSI E IGNORANTE,POR QUE SOMOS A VECES COMO PAJAROS QUE DESPUES DE ESTAR TANTO TIEMPO ENJAULADOS,YA VIVIR DE OTRA MANERA,AUNQUE NOS AGRADE LA IDEA,TAMBIEN NOS ATERRA LA INCERTIDUMBRE Y PUEDE MAS,A VECES,NO SIEMPRE POR SUERTE,LA TRISTE RUTINA,PERO A LA QUE ESTAN UNIDOS TERRIBLEMENTE

  2. Hola, un gusto leerlos. Tienen razón. Ya el darse cuenta de que somos una especie de topos encerrados en este laberinto intrincado de la sociedad (como la conocemos), pero, como el amigo blogger Gamusino (un gusto)lo está haciendo, es menester ponerse las gafas, mirar más allá y lanzarse.

    Hace unos meses me embarqué en un viaje por algunos países andinos de America Latina y, claro, al principio somos presa del miedo a lo desconocido, pero lo que también descubrí fue que llegó un punto en que yo también llegué a ser un desconocido para mi mismo, lo que me causó una grata sorpresa, actuaba como una persona totalmente distinta y, quizás, hasta mas conectada con el entorno que me rodeaba, incluso mis ojos brillaban de forma diferente, la belleza permeaba cada uno de mis pasos por aquellas tierras mágicas. Ya al volver a la “realidad” siento que todo eso que recibí quedó muy guardado y volvió a aparecer el tedío y cansancio que provoca la no presencia de horizontes lejanos en la ciudad, aunque siempre me aguardan mis horizontes internos.

    También me quiero ir a vivir al campo, ir en busca de esa integridad de cuerpo/alma que en este entorno moderno resulta casi imposible alcanzar. Gracias por su blog señor Gamusino, me ha aclarado muchas dudas y enseñado muchas cosas.

    Un abrazo fraternal, desde Chile.

Deja un comentario

Campos requeridos marcados con *.