Proyecto: Vivir en el Campo

La paradoja de la “econstrucción”

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Creo que ya os hablé en algún otro artículo de la realidad de ciertos productos “ecológicos”, entendiéndose ecológicos en su sentido más literal. Sin embargo, como últimamente me está tocando de cerca me gustaría compartir con vosotros algunos pensamientos.

A estas alturas ya sabréis que no es oro todo lo que reluce, que las publicidades son engañosas y que todo tiene más fondo del que nos pretenden hacer ver. Concretamente me quiero referir a la cantidad de productos “sostenibles”, “ecológicos”, “biodegradables”, … en fin, todos estos sinónimos de “bueno” que nos meten por los ojos en cantidades industriales. Se me viene a la cabeza alguna marca de coches, tras ver el anuncio poco menos que pareciera ser un deber cívico comprarse uno por lo poco que contamina. Pero esta es una obviedad, quizás no lo sea tanto el ejemplo de las bombillas “ecológicas” de las que ya os hablé en otra ocasión, con el consumo de la bombilla no se cuenta lo que costó producirla, con qué se ha fabricado, su duración, lo que gasta al encenderla,…

Pero hay otro tema también polémico, el de la construcción. Me llegan muchas consultas vuestras sobre temas de construcción ecológica, más sostenible, gasto energético,… y recientemente llegué a un blog sobre la construcción de una casa bioclimática y ecológica que por lo visto está teniendo éxito en su empeño. Pero no os voy a engañar, nosotros también estamos en pleno proceso constructivo y por eso nos toca de cerca el tema.

Pues bien, es obvio que al construir una casa debemos buscar el ahorro energético que repercutirá en nuestra factura (si compramos el combustible/luz) y en el medio ambiente, también deberemos procurar que sean materiales biodegradables, reciclables en definitiva, lo más naturales posible. Pero es que aquí estamos en una situación similar a la de la bombilla, muchas veces este tipo de productos tienen un coste medioambiental grande, aunque luego resulten reciclables, aunque es un tema que no tocaré en concreto. No obstante, y esto es algo que siempre que veo este tipo de construcciones me pregunto, ¿quién puede costear una casa sostenible con el medio ambiente? Resulta que es muy gravoso tener la conciencia medianamente tranquila, los productos de este tipo pueden costar perfectamente el doble que sus variedades convencionales.

Con esto nos encontramos con la irónica situación de que por una parte hay que andarse con pies de plomo cuando se quiere ser razonable, consumista consciente, cuidadoso con el medio ambiente,… y en caso de que efectivamente estés barajando buenas opciones, puede que no puedas acceder a ellas. Alguno pensará que siempre está la opción de la casa de paja, de la casa de adobe, de la casa-cueva,… pero aquí ya estamos entrando en situaciones concretas, en un ideal terreno perfectamente llano, con agua, buen clima, en una buena zona, se pueden hacer muchas cosas. Pero por regla gerenal so pena de caer de nuevo en el “ecoelitismo”, el común de los mortales tiene que sopesar sus posibilidades y amoldarse lo mejor posible.

Otro día hablaremos de la paradoja del derecho a una vivienda digna y de cómo la administración es la primera que se aprovecha de esto. Un abrazo


6 Comentarios

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, no olvidemos que todos los llamados “eco” o “bio” no son sino otra forma de seguir haciendo negocio, de fomentar el consumo que es, a fin de cuentas, lo que nos hacen creer que resuelve todos los males de la sociedad, incluida la crisis…así, se intentan acallar las conciencias de manera que, quien elija esos productos, se sienta comprometido y activo, aportando su granito de arena a la causa de salvar el planeta…otra gran mentira cuando, probablemente, esos productos, u otros (textiles orgánicos, fruta ecológica…) provengan de regiones muy distantes y en cuyo transporte se han invertido ingentes cantidades de petróleo o se han arrasado huertas de pequeños campesinos para sembrar plantas con las que fabricar los biocombustibles que van a mover nuestros coches tan ecológicos…es sólo un ejemplo, y paro ya, que me crispo. Un saludo

  2. Como de costrumbre Gamusino planteas debates muy interesantes.

    Es normal que en un sociedad, época, mundo… tan alejada de lo “ecológico” como la nuestra se tengan muchos debates de besugo sobre lo que es o no ecológico.
    Creo que tiene el punto positivo de que al menos empieza a preocupar el tema.
    No sé si la preocupación se ajusta a la envergadura del problema o intentamos evitarlo porque nos supera.
    Somos como un estudiante desganado que deja siempre para después el momento de estudiar y en el último momento intenta hacerlo todo a la vez y se desanima.
    Tal vez cuando se acabe el petroleo, o su coste de extracción sea enorme, venga una ecatombe y en ese momento les parecerá sorprendente cómo eramos tan zoquetes por no cambiar, por nuestros debates…y tengan muy claro lo que había que hacer.
    En cuanto a la construcción, y en concreto a construcción de la propia casa, en la que ando enfrascado al igual que Gamusino, como en cualquier cosa hay mucho que debatir.
    Creo que una casa ecológica siempre es mucho más barata que una convecional por mucho que nos hagan creer lo contrario.
    Lo creo en la construcción y en todo lo demás.
    Si algo contaminante es más barato en un momento dado solo se debe a la externalización de los costes y no a su verdadero coste.
    Y algo muy importante, el negocio de lo ecológico es igual de cutre que cualquier otro negocio. Productos ecológicos que son incluso más baratos de producir que los convencionales nos los venden más caros porque dicen que son ecológicos, exclusvos…y demás estupideces.
    El precio que paga el consumidor (me refiero al de compra, no al que paga nuestra salud, la de los demás y la naturaleza) también es relativo a los recursos y a sus prioridades.
    Pero esas prioridades a veces no lo son tanto y exigen también cuestionarselas.
    Si por ahorrarnos 500euros ponemos cemento en vez de cal natural porque creemos que no nos lo podemos permitir y al cabo del tiempo ponemos un parquet de no sé qué que nos vale 2000euros porque lo necesitamos pues creo que hemos hecho un mal análisis económico. A lo mejor incluso no necesitábamos ni una casa tan grande, que nos habria ahorrado muchos miles de euros.
    Es relativo también a la distancia con la que veamos el gasto. Algo barato a corto plazo puede suponer un enorme gasto energético a largo plazo o un efecto en la salud que no tiene precio.
    En cuanto a los materiales de construcción es posible hacerse una casa ecológica más barata que una convencional y lo será además por calidad y ahorro energético.
    Además el precio desorbitado de las casas actuales no tiene mucho que ver con los costes de los materiales y son casi irrisorios comparándolos con el valor de las casas en el “maravilloso” mercado.

  3. Hola Gamusino,

    He leido atentamente tus comentarios, ya que hablas del proyecto que estoy coordinando. Creo que haces reflexiones muy interesantes y necesarias en la sociedad que vivimos. Pero mezclas dos conceptos que son independientes: Ecología y Precio.

    Algo puede ser muy caro y ser ecológico, me refiero a realmente ecológico. No al montón de productos que nos venden como “verdes” y que en relidad es solo una forma de fomentar el capitalismo con la excusa del ecologísmo. Por ejemplo, si tienes que comprarte un coche nuevo, será más ecologico el rico que se compre un toyota prius que alguien con menos dinero que se compre un Tata. El problema es que el capitalismo nos ha impuesto la “necesidad” de comprarnos un coche nuevo, sin ni si quiera perguntarnos si nos es realmente necesario. Pero insisto, ese planteamiento es indipendiente del precio.

    Por otra parte podemos analizar la auténtica sostenibilidad de nuestro proyecto de biocontrucción. Sin ningún lugar a dudas una vivienda de paja o adobe, de una sola planta y reutilizando ventanas y puertas de derrivos es muchísimo más ecológica que la nuestra. Creeme, no queremos engañar a nadie, ni ser hipócritas deciendo que lo nuestro es lo más ecológico. Hubiese sido más sostenible haber comprado un piso de segunda mano y haberlo reformado con criterios ecológicos, como R3Proyect (http://r3project-castellano.blogspot.com). Pero nuestro reto no era ese, sino hacer una vivienda lo más sostenible posible, sin perder la funcionalidad ni estética de una casa unifalimiar típica u utilizando sistemas constructivos similares a los que se está utilizando hoy por hoy en el área metropolinata de Granada. Además no quedarmos solo en eso, sino ser un ejemplo que pueda copiarse por la inmensa mayoría de la sociedad. Creo que no sirve de nada una casa super-sostenible pero que por su falta de estética, funcionalidad, comodidad o dificultad en la construcción la inmensa mayoría de la sociedad no se plantease vivir en un sitio así y siguiense con el sistema construccivo actual. Porque los ecologistas no podemos quedarnos simplemente en hacer más coherente nuestra forma de vida, sino que tenemos que incidir directamente en la sociedad y hacer que esta se vuelva más sostenible.

    Por último comentar que nuestro proyecto es un inicio y por tanto tiene múltiples defectos. Espero que futuros poryectos similares aprendan de nuestros aciertos y no repitan nuestras fallos. Por ello te invito a que entres en nuestro blog y cuelgues sugerencias prácitcas y útiles de como hacer el proyecto más sostenble una vivienda. Además te invito a que visites la obra, te la enseñaré con mucho gusto y podremos charlar sobre estas ideas, sin duda será una conversación fructífera.

    Un abrazo,

  4. Bueno, parece que hay comentarios para todo jejeje os agradezco mucho a los tres vuestro interés. Quería matizar un par de cosas, una es en relación a lo que dice fegonan de que una casa ecológica es siempre más barata que una convencional. Estoy de acuerdo en que a la larga claro que lo es, y a corto plazo a nivel medioambiental también,… pero eso a veces puede ser como decirle a alguien que está muriendo de hambre que el mundo produce comida más que suficiente para alimentar a toda la población humana 😉

    Por otra parte, casa bioclimática y ecológica, me alegra que haya llegado a tus oídos mi referencia a tu blog, aunque lamento que hayas interpretado mis palabras como una cierta crítica a tu proyecto. Tan solo lo usé como ejemplo de lo que puede suponer hoy día hacer una casa de un modo “convencional” con materiales más “ecológicos”, a nivel económico. Mi clara intención fue mezclar los dos conceptos que mencionas, ecología y precio, puesto que es lo que se encuentran en la calle mis visitantes, el delicado equilibrio que hay para combinar una concepción ecologista de la vivienda con la dificultad económica que eso conlleva para la mayoría.
    Creo que estamos de acuerdo en la mayoría de lo que me comentas, excepto en una cosa: nunca podré considerar sostenible hacer una vivienda por la que alguien tenga que estar hipotecado un montón de años, se construyera como se construyera.

    Un abrazo!!

  5. Hola!

    Muy interesante tu post y muy cierto lo que dices. A nosotras como arquitectas tambien estanso muy preocupas sobre el tema de la construccion y nuestro medio ambiente. Sin embargo, creemos que es cuestion de ir incorporando poco a poco herramientas para el diseño de las construcciones amigables con el planeta. Sin una propuesta no hay ideas y las ideas generan nuevas posibilidades y soluciones. Enhorabuena por el blog! Y Suerte en el concurso de blogs de 20 minutos, fue ahi donde te encontramos. Hasta luego!

  6. vivir en el canpo es una chimba pregunten y respondo ya e vivido en el canpo dure 4 años

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