Proyecto: Vivir en el Campo

De remates anda el juego

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No amigos, no os he abandonado, aunque lo pudiera parecer. Andamos, al fin, rematando la obra para poder entrar a vivir en nuestra casa, pero de eso os contaré más adelante. Primeramente os voy a poner al tanto sobre “el estado de la cuestión”.

Como ya sabéis, nuestro proyecto de vida está orientado a vivir en el campo, y en esta dirección hemos estado caminando desde hace unos años. Desde entonces nos hemos planteado muchas cosas, muchas opciones, todo un abanico de posibilidades entre las que uno tiene que escoger con la esperanza de que sea el correcto. Pero ahí tenemos un error, no hay una posibilidad que sea la correcta, pueden serlo varias, puede que desde otro punto de vista una errónea también lo sea, quién sabe.

En un principio nuestro proyecto de vida, de vivir en el campo, se planteó a medio/largo plazo. Ya escribí algunas veces sobre nuestro terreno en La Mancha. Efectivamente, cuando comenzamos a ver terrenos, a elucubrar sobre cómo podíamos cambiar de vida, nos encontramos con la realidad de unos precios desorbitados, hipotecas que no estábamos dispuestos a asumir y unos ahorros reducidos debidos a nuestra juventud. Entonces pensamos en otras opciones, alquilar algo, ocupar algo o aprovechar algo, todo ello orientado a poder desarrollar nuestro proyecto, vivir del/en el campo y creando nuestra propia fuente de ingresos.

Tenemos la fortuna de que nuestra familia tiene algunos terrenos en La Mancha y en Andalucía y que por su estilo de vida desvinculado en gran medida del campo estaban dispuestos a decernos parte para nuestros proyectos. Y esto es algo que debemos explicar porque todo tiene su aquel. Nosotros vivimos en la provincia de Granada, es aquí donde trabajamos y de lo que comemos actualmente. El tema es que en un pueblo de sierra de la provincia mis padres tienen un terreno, parte del cual ya nos habían ofrecido en alguna ocasión para que nos pudiéramos hacer una casa. El problema es que es un terreno pequeño, en un lugar encantandor, precioso, con la sierra cerca, pero lo justo para tener un pequeño huerto familiar y algo de jardín. Algo ideal para vivir pero pequeño para desarrollar un proyecto de vida basado en el campo.
Por otra parte, en un pueblo de La Mancha tenemos unos terrenos de mis abuelos, en este caso más extensos, también muy bonitos y perfectos para desarrollar nuestro proyecto.

Nos debatimos durante un tiempo sobre qué hacer. Estaba claro que íbamos a coger alguna de estas dos opciones, no podíamos ni queríamos plantearnos otro tipo de “berengenales”. Nos decantamos por la opción manchega a sabiendas de lo que suponía un proyecto a dos horas y media de camino de nuestra vida actual, de nuestra fuente de ingresos actual. Era un proyecto más a largo plazo, pero estábamos decididos. Así estábamos en el verano de 2009.

Pero he aquí que tras quedar mi mujer libre de cargas laborales decidimos tener descendencia. Contábamos con que al tener la niña nuestro proyecto se podría dilatar un poco en el tiempo, pero siendo un proyecto a largo plazo no importaba, era algo teníamos que vivir y compartir los tres. Supongo que será algo común en los padres pero desde que supimos que estaba embarazada algo cambió. Personalmente, comencé a temer más el “ajetreo” de los viajes a La Mancha y la tranquilidad de mi mujer y mi hija. Nuestro proyecto manchego estaba en pañales y ambos sentíamos algo parecido, así que después de mucho pensarlo decidimos reinventar nuestros planes y comenzar por lo que teníamos más cerca, más a mano. Pospusimos el proyecto manchego por el granadino, sopesamos la opción del terreno en Granada y decidimos comenzar nuestro proyecto aquí.

Efectivamente, el terreno es pequeño, cuando hayamos terminado con las obras nos permitirá tener un pequeño huerto de unos 60 m., un pequeño espacio para cuatro gallinas, un buen patio con porche, un pequeño jardín (que podemos aprovechar para tener aromáticas y algún frutal) y nuestro taller que está a medio hacer, aparte de nuestra casa. Se encuentra en un pueblo de sierra, en una ladera aterrazada en el valle de un río con álamos enormes. Verdaderamente es un sitio precioso y nos encanta.

¿Cuáles son nuestros planes? Hasta el momento hemos conseguido construir una planta de vivienda que nos permitirá vivir allí ya en breve, con el consiguiente ahorro de alquiler y nuestro gozo. Posteriormente queremos hacer algunos dormitorios en la planta superior, actualmente aterrazada, pero esa es otra historia. Laboralmente seguimos dependiendo de mi trabajo pero nuestra idea es comenzar ya a desarrollar nuestro pequeño negocio del que sabréis en breve. Obra, obra y más obra es lo que nos espera en los próximos años, pero una obra con gusto, ya sin prisas y sin presión, con el gusto de ir viendo cómo mejoramos nuestro entorno. Esta decisión nos permitirá disfrutar de una cierta tranquilidad sobre la que apoyarnos para desarrollar nuestros proyectos con mayor seguridad.

Realmente tenemos suerte de haber tenido la opción del terreno familiar, pero también tenemos claro que la otra opción hubiera sido, definitivamente, el alquiler. Nos habría permitido organizar nuestra vida rural, desarrollar un negocio y quizás con el tiempo hacernos con algún terreno propio. Pero cada cual debe jugar sus cartas del mejor modo posible.

Más a largo plazo tenemos multitud de proyectos, pero habrá que ir poco a poco dando pasos necesarios para poder realizarlos. Realmente estamos muy contentos porque, si bien no hemos logrado aún vivir del campo, sí que vamos a vivir en el campo. Durante este mes vamos a hacer la mudanza y eso es algo que no nos podemos ni creer.

Y todo esto venía a colación de los remates “finales” (lo suficientemente finales como para que podamos apañarnos). Estamos terminando de fraguar el suelo, vamos a empezar a pintar, poniendo rejas, y ese tipo de cosas. Ahora que vamos viendo el final y estamos algo más relajados, comenzaré a poneros fotos de los distintos detalles de nuestra obra por si os resultaran interesantes, por ejemplo la chimenea con toberas para aprovechar más el calor. Un abrazo de nuestra parte y un “aggú” de nuestra hija.


4 Comentarios

  1. Igual podéis comprar un terreno vecino o cercano a ese que tenéis. Aunque no quede justamente al lado servirá para frutales o incluso el gallinero. No es mala época para comprar aunque haya que posponer las obras un poco, podéis tantear a los dueños a ver qué tal. Es sólo una opinión, no un consejo. Un saludo.

  2. Gracias por mantenernos informados (y animados).
    Aún no veo la forma de darle ídem a mi proyecto pero, gracias a personas como tú que, desinteresadamente, comparten sus experiencias, sigue ahí, aunque sea en estado latente.

    Un saludo.

  3. Me alegra ver que vuestro proyecto marcha bien, y sobre todo me alegra ver que estais muy felices por ello, se nota en lo que has escrito jajaja. Sinceramente me das mucha envidia, de la sana por supuesto, porque yo desde hace un tiempo trabajo en el campo (bueno mas bien en una obra en el campo) y todos los dias me imagino como seria mi vida en el. Quizas cuando se mayor pueda cumplir ese anhelo, quien sabe. Bueno un abrazo de vuestro vecino de Malaga!!!

  4. Alguien puede aportar un terreno para que podamos hacer un huerto ecologico y que nos permita vivir de lo que cultivamos y ya de paso, si podemos vivir fuera de todo lo mundano de la ciudad, seria algo maravilloso
    Aporto trabajo, ilusion y todas las ganas necesarias, hombre de 56 años
    Saludos

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